Cuánto tiempo puede tardar una persona recuperarse de coronavirus

  • Recuperarse del coronavirus puede llevar bastante tiempo y dependerá de varios aspectos, como por ejemplo, lo enferma que esté la persona. 
  • Entonces, no tardará lo mismo en recuperarse una persona que manifieste síntomas leves a otra que requiera de cuidados intensivos. 

Recuperarse del coronavirus puede llevar bastante tiempo y dependerá de varios aspectos, como por ejemplo, lo enferma que esté la persona. 

Si bien es cierto que algunos pacientes lo pasarán rápidamente, a otros les costará más tiempo recuperarse, e incluso pueden presentar problemas de salud duraderos. 

La edad, el sexo y tener patologías previas son factores de riesgo y aumentan las posibilidades de que el COVID-19 actué de manera más grave. Así, cuanto más invasivo sea el tratamiento y cuanto más tiempo dure más larga será la recuperación.

Obviamente, no tardará lo mismo en recuperarse una persona que manifieste síntomas leves a otra que requiera de cuidados intensivos. 

La mayoría de las personas infectadas de coronavirus se limitarán a presentar 2 síntomas principales: tos o fiebre. Adicional a ellos podrán experimentar dolores corporales, fatiga, dolor de garganta y dolor de cabeza. 

Sin embargo, el tratamiento para estos síntomas consiste en reposo en cama, abundantes líquidos y medicamentos como el paracetamol. 

Así, aquellos que presenten síntomas leves podrán optar por una recuperación rápida. Según un estudio de la OMS se necesitan alrededor de 2 semanas, en promedio, para recuperarse.

En estos casos, la fiebre desaparecerá en menos de una semana. No obstante, la tos puede persistir un poco más. 

Pero si se trata de síntomas más graves, el tiempo de recuperación podría oscilar entre las 2 y las 8 semanas. 

Los pacientes que experimenten síntomas más fuertes lo notarán entre 7 y 10 días después de la infección. Entonces, la respiración se dificultará con el tiempo y los pulmones se inflamarán. 

Según la BBC, esto se debe a que el sistema inmunológico está intentando combatir el virus. Sin embargo, está reaccionando en exceso provocando que el cuerpo experimente daños colaterales.

Algunos de estos pacientes necesitan acudir al hospital para que se les proporcione oxígeno, por lo tanto, el tiempo de recuperación será mayor. 

Por último, están las personas que requieren de cuidados intensivos. Según la OMS, 1 de cada 20 infectados necesitan de este tipo de tratamiento que puede incluir sedación y la incorporación de un respirador. 

Indiferentemente de la enfermedad que se padezca, requiere tiempo recuperarse de cualquier episodio en el que se haya necesitado acudir a una unidad de cuidados intensivos.  Así, de acuerdo con lo recogido por la BBC, puede llevar entre 12 y 18 meses volver a la normalidad después de esto.  En este caso, es normal que los pacientes se debiliten y los músculos tardarán en volver a formarse. 

Esto se debe a que pasar mucho tiempo en una cama de hospital provoca una pérdida de masa muscular. Incluso, algunas personas necesitarán fisioterapia para volver a caminar.

Hay casos en los que el delirio y los trastornos psicológicos pueden ser algunas de las secuelas que trae consigo estar en cuidados intensivos.

Según informes de China e Italia la debilidad en todo el cuerpo se extiende y, tanto la falta de aliento como la tos, persisten. 

Cada persona es diferente y sus procesos de recuperación también lo son. Mientras que algunos pasan periodos de tiempo cortos en cuidados intensivos, otros requieren de atención médica inmediata durante semanas. 

Los curados podrían desarrollar anticuerpos

Aunque aún no hay pruebas concluyentes, varios estudios científicos apuntan a la generación de anticuerpos capaces de neutralizar la enfermedad por parte de las personas que la padecen, lo que abre la posibilidad de poder desarrollar vacunas eficaces.

Las autoridades chinas realizaron un estudio con varios monos a los que se les inoculó el SARS-CoV-2 y descubrieron que, tras recuperarse de la patología, los animales supervivientes no volvían a contraerla. Estos hallazgos se han corroborado en otros dos modelos con simios y ratones transgénicos.

Geraldine Soengas