La política es para los políticos

La política es para los políticos

Por Carlos Díaz Picasso

A mediados del año 2002, mientras me desempeñaba como Sargento Odontólogo del Ejercito Nacional, fui asignado a la unidad elite Los Cazadores de Constanza.

Esta etapa de mi vida, es parte de la suma de experiencias personales.

Una de las primeras cosas que hice, fue vestirme con atuendos militares, y sumarme a los entrenados soldados en una formación que recorría varios kilómetros en el pueblo enclavado en el corazón de la cordillera central.

Entre los soldados, llamo mi atención, la presencia de una joven delgada, con pelo corto.

Sin ser sexista, reconozco que en mis adentros me dije, que mientras esa chica este corriendo, yo no parare de hacerlo, que error de mi parte.

A menos de 500 metros, los años de sedentarismo, algunas cervezas cada fin de semana, los más de 1,500 metros de altura en que se encuentra el pueblo de Constanza, se sumaron, y lograron en mi cuerpo el escalofrío, ensombrecimiento al mirar, sudor intenso y algunos mareos. Tuve que parar mi marcha cadencial, y sentado en una calzada observe, como a ritmo de plena seguía la marcha de la tropa, incluyendo a Rossy Fernández.

Luego descubrí que Rossy Fernández, se había convertido en la primera mujer dominicana que se había graduado del curso de

Cazadora y lo hizo con honores, además de curso como experta en combate, y manejo de combate en área montañosa.

Con Rossy hice una bella amistad, igual con su familia, soy padrino de su hijo, y soy padrino del hijo de su hermana Sandra.

Esa experiencia de soldado inexperto, me hizo divorciar de la tropa, y de manera solitaria, como el lobo de Herman Hess, entrene, lo hice con firmeza, inicie mi andar despacio, luego trote, y le sume velocidad, y también distancia, al cabo de dos meses, estaba entre los lugares primordiales del pelotón.

Qué bien, fíjense que bien.

Quienes me conocen, saben que mi pasión son los trabajos comunitarios, y si mis amables lectores (si es que los tengo) me lo permiten, en este artículo, obviare tratar ese asunto.

Igual pido me permitan que hablemos del tema político.

Todavía supongo, que la política es una herramienta indispensable para servir a los demás, aunque esté equivocado, siempre lo supondré.

Tengo ideas propias, y algunas veces, no son del agrado de quienes cohabitan conmigo, pero; eso lo entiendo, claro que lo entiendo, las cosas no necesariamente deben de ser como deseo que sean, es mas; las cosas necesariamente no deben ser como tienen que ser.

Algunos autores han realizado aportes significativos a la política, en esta ocasión no deseo profundizar en ese sentido, quizás en otro momento, en mi caso particular, respeto a Maquiavelo, su genialidad transformo la política hasta nuestros días, algunos leen 48 leyes del poder y hasta se adicionan a House of Card de Kevin Spacey.

En un momento de mi vida, permití, que un pequeño grupo de amigos y amigas, elevaran una idea, en el sentido de que yo podía potencializar algunas características que supuestamente me acompañan y lograr alguna posición, y desde ahí, propiciar algunos cambios.

Yo mismo, dudo, de que eso pueda ser así.

Para lograr los cambios que anhelamos, lo primero que debemos de hacer es cambiar al hombre, como individuos debemos dejar algunas cosas en el pasado.

De manera particular me da nausea, usar personas para lograr mis propósitos, me dan nauseas aun mas; quienes roban las esperanzas y sueños, quienes se creen dueños de ti, o de mi, o de todos.

Desde hace algo más de seis años, me hice miembro del Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano PQDC, lo hice, porque humanamente no podía seguir soportando el hedor de los demás partidos políticos, sobretodo de los que se han alzado en esta cuarta república con el poder.

Aunque no todo es color de rosas, me siento cómodo, y si fuera un poco más tolerante, mi vida fuera más simple.

El PQDC merece alcanzar el poder.

Y para eso, debemos de trabajar.

En la actualidad, estoy corriendo como candidato a diputado por la circunscripción número uno del municipio Santo Domingo Este, y según los políticos locales, el sentido común y algunos sondeos, tengo gran oportunidad de ganar.

Quienes me conocen dicen que tengo un gran potencial y que concluyo todos los proyectos que inicio, quienes piensan lo contrario, no me conocen; y mi trabajo es demostrar su sin razón, por lo que, al igual que trabaje en el inclemente clima del valle de

Constanza, hasta poder recorrer alrededor de 12 kilómetros diarios bajo la belleza del rocío y su neblinear, de ese mismo modo, no desmayare hasta, junto a los míos, subir las escalinatas del congreso de la república y eso incluye el ascensor.

La política es para políticos, y yo soy político.

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Víctor Suárez
Víctor Suárez, Republica dominicana, EldiariodeSantoDomingo.com, 809 805 2735

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